¡Qué desastre!

•Septiembre 9, 2007 • Dejar un comentario

Bueno, pues aquí estamos. Hemos llegado al año 2007 y el mundo sigue yendo de mal en peor.

Recuerdo que cuando era joven veía el cambio de milenio casi como una cosa mágica. En aquellos años 60 en los que nos parecía que todo podía cambiarse (a mejor), pensábamos que al llegar el año 2000 el mundo estaría en paz, que la tecnología se aplicaría al desarrollo de ideas constructivas, que las enfermedades serían poco más que recuerdos del pasado, que, como nos adelantaron A. C. Clarke y Kubrick en 2001 Odisea Espacial, incluso habríamos descubierto que alguien más habita en el espacio y que habríamos contactado con ellos. En fin, que éste planeta rebosaría felicidad por los cuatro costados.

Pero…, el ser humano no tiene remedio. Repite una y otra vez los errores del pasado con el valor añadido de que cada vez es más fácil deshacerse de grandes cantidades de otros seres humanos y con el agravante de que por repetitivo cada vez nos afecta menos.

Estamos en manos de descerebrados que sólo quieren tener poder (económico o político) y que piensan, como decía F. Herbert que “el poder derriba todas las barreras, incluida la de su propia ignorancia“. Pero no es así, sino que duplican la misma: Son ignorantes integrales y, además, ignoran, conscientemente en éste caso, los efectos que provocan en el resto de la humanidad. Adormecen nuestra conciencia bombardeándonos con productos que aparentemente nos hacen felices, pero que no sirven para nada, excepto para que ellos consigan su propósito que no es otro que hacernos olvidar que el gran negocio de la guerra debe continuar.

La mediocridad y el mal estilo se han impuesto, no sólo como moda, sino como “canon” máximo al que debemos aspirar, pues si no lo hacemos así estaremos al margen (bendito margen en éste caso). Nos crean ídolos artificiales (cineastas, deportistas, cantantes, etc.) que no aguantan ni la más pequeña comparación con lo que debería ser un modelo social. Nos ensucian la mente con una TV que es basura. De la prensa y los que en ella opinan, salvo alguna honrosa excepción, mejor no hablar. Y mientras, medio mundo se muere de hambre. Sólo con el valor de lo que el “primer mundo” tira a la basura, se daría de comer al “tercer mundo”. Pero ese mundo (perdón por la redundancia) que por lejano se nos antoja irreal, existe y está ahí mucho más cerca de lo que querríamos. Pero, parece ser que es mejor cerrar los ojos, los oídos y el cerebro.

¡Qué asco! Me mataron las ilusiones.

El tiempo

•Febrero 28, 2007 • Dejar un comentario

Pasa y pasa… y no se detiene. Maldito invento el que hicimos con el reloj, podemos contar hasta las milésimas de segundo que nos va ganando la muerte. Somos, querámoslo o no, un poco masoquistas. Creo sinceramente que era mejor cuando se medía por estaciones, supongo que la sensación de envejecimiento era menor. Sin embargo, a esta sociedad actual parece faltarle tiempo para todo. Queremos que cualquier cosa que sea suceda inmediatamente y no dure mucho, pues tenemos avidez de consumir la siguiente, sea ésta lo que sea; noticia, acontecimiento, defunción, accidente, guerra… Es como si alguien se pusiera a engullir comida sin parar. Le sería imposible degustarla y, además, reventaría. Pues así pasamos por la vida: sin aliñarla, sin masticarla, sin saborearla, y si no reventamos es porque debe ser que el cerebro tiene más capacidad para asimilar toda la porquería que le metemos dentro (bueno, algunos si que revientan. Aunque no los que deberían).

En fin, no quiero ponerme pesimista. Yo seguiré con mucha calma cocinando, sazonando, aliñando, masticando y saboreando la vida (o la muerte) como si fuera el último banquete que me queda (nunca se sabe).

Quedad en paz… o así.

 

Condolencias

•Febrero 23, 2007 • Dejar un comentario

Dicen los gitanos que no quieren a sus hijos con buenos principios. Pues bien, no es un buen comienzo estrenar el blog hablando de la muerte del que fuera integrante del quinteto mágico de los Celtics de Boston en la década de los 80, Dennis Johnson. Siempre me gusto el baloncesto, pero me convertí en un auténtico apasionado viendo aquellos tremendos duelos entre Celtics y Lakers. He de decir que me gustaba más el “show time” de los Lakers de Alcindor (Abdul Jabbar), Whorthy y Magic Johnson, pero admiraba la consistencia y la seriedad del equipo que dirigía Dennis Johnson en pista. Sin temor a equivocarme puedo decir que lo que hoy es la NBA se lo debe, si no en un 100%, al menos en un 90%, a aquellos magníficos jugadores que tantas veces nos hicieron trasnochar para poder verlos en acción.

Descansa en paz. Pocos podrán presumir de haber hecho feliz a tanta gente como lo hiciste tu.

Entrada a canasta


Hello world!

•Febrero 22, 2007 • 1 comentario

antonio.jpg

Sed bienvenidos a este blog